Por la muerte de Liliana Stefanatto, Aldeco fue absuelto de femicidio pero condenado a casi 10 años de prisión por otros delitos relacionados a la violencia de género.
Liliana Stefanatto fue encontrada sin vida, con golpes en la cabeza, el 1 de febrero de 2021 en su domicilio, ubicado sobre la calle Santa Fe al 580, en barrio Centro Sur.
Por el hecho estuvo acusado por femicidio quien era su pareja, Ignacio Emilio Aldeco. Luego de la etapa de instrucción, llegó el juicio que tuvo sentencia a fines de marzo de 2023.
Por mayoría los jueces técnicos y los jurados populares decidieron absolverlo del delito de femicidio por el beneficio de la duda, pero condenarlo por amenazas reiteradas, lesiones leves calificadas y desobediencia a la autoriad en perjuicio de Liliana y su hermano.
Este tipo de delitos en contexto de violencia de género suelen tener unas penas que rondan los tres años, pero en este caso se le aplicó una condena de 9 años y seis meses.
El abogado defensor de Aldeco, Rodrigo Hayas, quien había logrado la absolución por femicidio, consideró que la pena era muy alta por los delitos mencionados, por lo que recurrió al Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Córdoba.
Entre sus argumentos consideró que en el fallo no está explicado ni fundamentado la procedencia de un agravante que justifique duplicar el mínimo legal, y que por otra parte no puede considerarse un agravante el hecho de que haya llegado imputado por el delito de femicidio.
Los jueces admitieron la presentación y consideraron qué era correcto discutir la pena. De esta manera, los Dres. Aída Tarditti, Sebastián Cruz López Peña y María Marta Cáceres de Bollati, concluyeron que la pena de 9 años y seis meses estaba bien aplicada.
Sostuvieron que alejarse del mínimo legal en función de los agravantes no quiere decir que sea arbitrario; también hicieron un punto para recordar que en el fallo se ponderó en contra de Aldeco que la víctima, Liliana Stefanatto, era una mujer extremadamente vulnerable y que la violencia en el contexto de pareja se extendió a lo largo de muchos años.
La actitud posterior de Aldeco luego de los delitos cometidos, demostrada en relación al comportamiento adoptado hacia la víctima y los miembros de su familia, como fue el caso del hermano, influyeron en esta situación.
Por último, valoraron que al concedérsele la última palabra al acusado, este aseguró ser “cien por ciento inocente”, demostrando así su falta de arrepentimiento y su negativa a visualizar los daños causados a la víctima.
Informe de Patricia Gatti
