En el juicio por el homicidio de Natalia Mariani, decidió declarar Hernán Ferrari, ex marido e imputado por el crimen junto a su hijo Gino.
La audiencia, que cuenta con jurados populares, comenzó ayer y contó con las declaraciones de cuatro testigos: la hija de la víctima, Lucía Ferrari, quien también actúa como querellante contra su padre y hermano; el padre de Natalia, Jorge Reinaldo Mariani; Gonzalo Caballero, policía de la División de Investigaciones, y Ariel Emilio Fuentes, jefe de la delegación de la Policía Científica.
Hoy se sumó la declaración de otros dos testigos: Luisa Esther Bachino, pareja del padre de Natalia, quien fue la primera en encontrar el cuerpo, y el médico forense Gustavo Rodríguez.
Cuando parecía que el debate iba a concluir por hoy (se decidió que los alegatos de las partes comiencen el miércoles), el abogado defensor de Hernán Ferrari, Joaquín González, comentó al tribunal que su representado quería declarar.
Comenzó pidiéndole disculpas a su hija, quien entre lágrimas escuchó todas sus palabras, por dejarla sola. Estas disculpas se repitieron varias veces a lo largo de su declaración que duró más de una hora, y también fueron dirigidas a su hijo y a su ex suegro, Jorge.
«Les pido perdón, tan solo tuve la intención de ayudar a mi hijo, que pudiera zafar de este calvario y de la cárcel. Me hubiese gustado estar declarando en la sala para que ella vea mi sinceridad y dolor. Sé que el dolor que tiene en gran parte se lo produje yo por cometer el error de querer ayudar a mi hijo, que al final no lo ayudé y la dejé sola a ella», comentó Ferrari padre.
«La decisión de ayudarlo fue mía después de haberme enterado del hecho, pero estoy totalmente arrepentido. No pude ayudar a mi hijo por mi ignorancia y la desesperación del momento», agregó.
«No manipulé ni hostigué a nadie, soy un padre al que de repente le cayeron muchas cosas duras», sostuvo. Según su versión, llevó a Gino al Parque Yrigoyen para que este caminara y se despejara, luego fue a hacer distintos cobros, y cuando recogió a su hijo lo notó lloroso y perturbado; en este momentó le reconoció el crimen.
«Nunca sospeché ni me imaginé que mi hijo estaba viviendo cosas duras. Me preocupaba más Lucía, ella sí estuvo mal», afirmó, aunque en otro momento reconoció haber notado que Gino estaba «mal y deprimido».
«Mi instinto fue ayudarlo»
«La madre había cambiado mucho. Vivimos cosas muy hermosas como familia y de repente se terminó todo. Amé a la madre de mis hijos. Mis hijos fueron víctimas de un montón de cosas. De errores míos, de traumas que arrastró su madre desde niña lamentablemente y que ví durante 26 años. Pero siempre fue un minón que me ayudó a criar a mis hijos», dijo.
Durante su declaración, hizo mención a algunas cosas que se hablaron en el debate, sobre todo de parte de los testigos, como la hipótesis del crimen con fines codiciosos, cuestiones de dinero y deudas, y un escrache de la ex novia de Gino en el que lo acusó de abusivo y violento: «Todo eso es mentira», sostuvo Hernán Ferrari.
También le habló a su hijo: «Hijo, yo sé que para un montón de gente a lo mejor sos un monstruo. Quedate tranquilo que sé que no sos así», aseguró. A su ex suegro le pidió perdón y le dijo que lo admiraba y respetaba, pero le reprochó que teniendo tantas propiedades «la mandara a Lucía a vivir a la casa donde le mataron la madre».
«Creo que a la investigación nunca le interesó la realidad del hecho, el dolor que puede pasar una persona para tomar semejante decisión, acá no hubo problemas de plata. Gino no es un monstruo, es un tipo que cometió el error de su vida. No he podido dialogar en un año y 9 meses con él, siendo que está acá a unos metros de donde estoy yo», añadió al referise a la etapa de instrucción de la causa, a cargo del Dr. René Bosio, y a la estadía en la cárcel. También dijo que la policía le pegó a su hijo en los interrogatorios.
«No puedo creer verlo acá, daría mi vida porque se fuera de acá»
«Necesito dejar en claro que tan solo quise ayudar a mi hijo. Luli, te quedaste sola, la víctima que de repente perdió todo, te pido perdón, y le pido perdón a Gino», concluyó.
Cabe aclarar que el lunes ambos imputados respondieron preguntas de las distintas partes (fiscal de Cámara, querella y abogados defensores), pero solo Gino Ferrari eligió dar su versión: este contó que ese 28 de diciembre de 2023 fue a despedirse de su madre porque se mudaba a Buenos Aires.
Según dijo, allí Natalia lo agredió verbal y físicamente, y este sintió «adrenalina» y que «todo se puso en blanco». «Después estaba frente a la cocina, ví mucha sangre, me desesperé y me fui del lugar», narró y agregó que su padre solo lo encubrió.
Este miércoles a las 9 horas comenzarán los alegatos del fiscal de Cámara Francisco Márquez, la querella a cargo del Dr. Antonio Alarcos, y los defensores de padre e hijo, el Dr. Joaquín González y la asesora letrada Ivana Castoldi respectivamente.
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Juicio por el homicidio de Natalia Mariani: ¿Cómo era ella según sus amigas?
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