En el marco del debate que se encuentra desarrollándose este jueves en Cámara de Diputados entorno al proyecto de reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, representantes sindicales de Villa María viajaron a Ciudad de Buenos Aires para sumarse a las manifestaciones en rechazo a la iniciativa y expresar el descontento de los trabajadores.
Entre ellos estuvo Leonardo Sebastián Dualdi, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional Villa María y miembro de la CGT, quien dialogó con este medio sobre los motivos de la protesta y las preocupaciones que atraviesan a los sectores sindicales y a la clase trabajadora respecto de esta “modernización” laboral.
Dualdi señaló que la reforma laboral, presentada como una “modernización”, no tiene esa calidad y, en cambio, representa una profundización de la precarización en el mundo del trabajo. “No tiene nada de moderno, por el contrario es bastante precario”, indicó, y señaló que desde su gremio y otros que participaron de la movilización, rechazan el proyecto porque entienden que “deteriora derechos laborales conquistados históricamente”.
El dirigente criticó también a los representantes políticos que, según su visión, negocian el voto a cambio de obras o beneficios puntuales en lugar de defender los derechos de las y los trabajadores. “Están utilizando nuestros derechos como moneda de cambio, las convicciones no se negocian” señaló. Además sostuvo que “están negociando el voto a cambio de un par de cordones cuneta o plata para sus bolsillos”, sostuvo.
Dualdi advirtió además sobre la naturalización de situaciones de precariedad entre los propios trabajadores, como no llegar a fin de mes, endeudarse con tarjetas de crédito para comprar alimentos o aceptar salarios que no alcanzan para cubrir necesidades básicas. “Tenemos que tomar conciencia y luchar. No es por capricho, sino porque está en juego el futuro de nuestras familias, nuestros sueños, por el derecho al trabajo digno, por la posibilidad de tener vivienda, recreación y calidad de vida. El trabajo no es solo sobrevivir”, afirmó.
Según el dirigente, la discusión no se trata de una cuestión partidaria ni de una postura personal frente al Presidente, sino de un debate estructural sobre el modelo de país. “Es una vergüenza que trabajar ocho o nueve horas por día no nos permita garantizar un plato de comida durante todo el mes”, expresó.
La movilización declaró su apoyo a los derechos laborales previstos en la Ley de Contrato de Trabajo actual, que incluye garantías como vacaciones, estabilidad y coberturas que, según los gremios, podrían verse afectadas con las reformas propuestas. A su vez, Dualdi advirtió que la reforma no genera empleo genuino ni incorpora propuestas que fortalezcan a las pymes o la industria nacional, en un contexto donde varias empresas históricas han cerrado, se han perdido incontables puestos de trabajo y miles de familias han quedado sin trabajo.
Sobre el desarrollo de la protesta, Dualdi dijo que la concentración principal fue a partir de las 12 en Avenida de Mayo y Rivadavia, desde donde distintas columnas sindicales marcharon hacia el Congreso de la Nación con el propósito de hacer llegar un petitorio y manifestar de manera pacífica su rechazo al proyecto.
El dirigente cuestionó además el discurso que responsabiliza a las protestas por pérdidas económicas. “Dicen cuánto pierde el país por un paro, pero si todo eso se genera en un día de trabajo, ¿por qué el Presidente tiene que ir cada tres meses a pedirle plata a los organismos internacionales?”, planteó.
También apuntó contra sectores mediáticos y empresariales que, según dijo, “instalan cifras distorsionadas sobre el costo laboral” y responsabilizan al salario como variable de ajuste. “Siempre el ajuste cae sobre el trabajador. Si vos te colgás de la luz vas preso, si no pagás un crédito te embargan, pero si perjudicás a un trabajador no pasa nada. Y ahora quieren una ley que facilite aún más eso”, sostuvo.
En relación a la protesta, Dualdi remarcó que las movilizaciones sindicales son históricamente pacíficas y señaló que los conflictos suelen surgir cuando intervienen fuerzas de seguridad. “Tengo muchas marchas encima y cuando no hubo presencia policial no hubo problemas”, dijo.
Además de la UOM Villa María, otros sindicatos de la ciudad se sumaron a la protesta para expresar su oposición a lo que consideran una reforma que, más allá de supuestas mejoras, pone en riesgo derechos laborales fundamentales y no ofrece soluciones a la falta de empleo estable ni al deterioro salarial.
El proyecto de reforma laboral que obtuvo media sanción en Senadores, propone modificaciones a la Ley de Contrato de Trabajo y a otras normativas vinculadas al empleo. Entre los puntos centrales se encuentran cambios en el régimen de indemnizaciones, nuevas modalidades de contratación, alteraciones en el esquema de vacaciones y licencias, y mecanismos que, según el oficialismo nacional, buscan fomentar la formalización laboral y reducir la litigiosidad.
Desde el sector sindical, en cambio, advierten que estas modificaciones implican una flexibilización que debilita la estabilidad del trabajador y reduce garantías históricas. Dualdi mencionó además, por ejemplo, la posibilidad de afectar estatutos específicos como el del periodista y otras regulaciones sectoriales.
“El problema no son diez cuadras de cordón cuneta para una ciudad. Lo que está en juego son los derechos de todos los trabajadores argentinos”, concluyó el dirigente, y recordó que “así como hoy les toca votar a ellos, mañana nos toca votar a nosotros”.
Audio: palabras de Leonardo Dualdi:
