A través de una denuncia anónima enviada a la redacción de Villa María Ya!, vecinos de las inmediaciones del Jardín Rivadavia y del salón Bomarraca reclamaron por el constante el caos vehicular que se genera a diario entre las 8 y las 18:30, por parte de padres y madres que estacionan en doble fila o frente a garages particulares, para dejar o retirar a sus hijos. Adjudican esto a la falta de controles de la Guardia Local en la intersección de calles Sobral y San Luis, lo que, aseguran, agrava el problema.
Según el testimonio recibido, los habitantes de la zona dicen estar “hartos” de convivir con la misma situación todos los días: autos mal estacionados, discusiones constantes y vecinos que no pueden salir ni entrar de sus casas. “Todo sea por no caminar dos cuadras y hacer el servicio puerta a puerta”, ironizó uno de los denunciantes.
El malestar crece y algunos vecinos ya advirtieron que podrían tomar cartas en el asunto. Afirman que están dispuestos a escrachar públicamente a quienes incumplan las normas de tránsito, incluso si al momento se encuentran acompañados por menores.
Por último, remarcaron que no responsabilizan a las instituciones educativas, sino al comportamiento de los conductores y a la ausencia de controles de la Guardia Local, ya que, pese a los constantes reclamos, “nadie escucha a los vecinos”.

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