Celeste Molina logró edificar su casa tras capacitarse en albañilería a través de OBRA, la Escuela de Formación Profesional de la UNVM.
Ella, quien trabaja como no docente en la Secretaría de Planificación Técnica, Servicios y Mantenimiento, tenía un terreno que logró comprar luego de mucho esfuerzo, pero descubrió que los cimientos que había pagado estaban mal hechos.
“Me quería morir”, contó en una entrevista realizada por el equipo de comunicación de la Universidad. Fue entonces que se inscribió en el curso de medio oficial de albañilería dictado por OBRA solo para mujeres.
Allí aprendió a mezclar, medir y levantar paredes. “Fue un desafío. Una siempre imagina la construcción como cosa de varones. Y de golpe estábamos todas ahí, aprendiendo desde cero, ayudándonos entre todas”, comentó.
Luego de 5 meses, finalizó el curso en noviembre del año pasado. “El 27 de diciembre ya estaba llenando la platea de mi casa. Y el 3 de enero, el día de mi cumpleaños, puse el primer ladrillo”, afirmó.
8 meses después, logró completar la construcción de su hogar. “Satisfacción plena. Abrir la puerta de mi casa… ver cada pared y saber que la levanté yo… es algo que no se puede explicar”, manifestó.
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