La subdirectora del Instituto de Estadísticas del Defensor del Pueblo, Verónica Fernández, ha revelado que los alimentos han experimentado un aumento excepcional del 185% en comparación con el mismo periodo del año anterior, marcando un máximo histórico desde que comenzaron a medir la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Los datos muestran que en noviembre, la CBA para un hogar de cuatro personas alcanzó los $163,773.86, un aumento de $19,503.35 respecto al mes anterior y $106,343.78 en comparación con noviembre de 2022.
El incremento mensual de la CBA fue del 13.52%, mientras que el aumento interanual se elevó a un asombroso 185.17%, destacando la creciente presión sobre los costos alimentarios. En términos de la Canasta Básica Total, el costo alcanzó los $352,113.79, representando una variación de $222,896.12 (172.50%) en doce meses y $40,489.51 (12.99%) en el último mes.
Estos aumentos colocan un fuerte peso financiero sobre los hogares, ya que, para superar la línea de indigencia y cubrir los gastos esenciales de alimentación, un hogar de dos adultos y dos niños necesitaría ingresos superiores a $163,773.86. Para salir de la línea de pobreza, que incluye servicios básicos, los ingresos deberían ser al menos de $352,113.79.
Fernández destacó en “Punto de Partida” que estos datos constituyen un “máximo histórico” desde que comenzaron a medir la canasta en 2007. Además, subrayó que el impacto del último mes, después de las elecciones, resultó en un aumento “más que considerable” en los precios de los alimentos.
Entrando en detalles sobre los ingresos mínimos necesarios, Fernández comentó que, en noviembre, rondaban los $146,000, y señaló que incluso con ambos padres trabajando, no podrían cubrir los gastos mínimos de la familia para evitar ser considerados “pobres”. Esto implica que uno de los padres tendría que realizar una jornada laboral doble para cubrir los gastos básicos de alimentación y servicios.
Enfocándose únicamente en la alimentación, que determina la línea de indigencia, una familia necesitaría casi $165,000 al mes, lo que aún no sería suficiente incluso con un salario mínimo.
Frente a este desafiante escenario, Fernández resaltó que en los últimos cinco años se ha registrado una pérdida del poder adquisitivo de 30 puntos, destacando la urgencia de abordar las crecientes dificultades económicas que enfrentan los hogares.
Fuente: RVM
