El fiscal de Delitos Complejos de Córdoba, Enrique Gavier, elevó a juicio la causa que investiga el funcionamiento de un “call center tumbero” en la cárcel de Villa María y que tiene como principales imputados a sus ex directivos.
Según la acusación, los hechos sucedieron con la complicidad de los funcionarios del servicio penitenciario, quienes habrían permitido un relajamiento deliberado de las normas para el ingreso de aparatos prohibidos como los teléfonos celulares.
Bajo la organización del “pluma” del Pabellón 11, los celulares ingresaban en un horario determinado y funcionaba allí un verdadero call center desde donde se efectuaron múltiples estafas telefónicas, con al menos 8 probadas.
Una de las modalidades fue buscar personas que vendieran objetos por las redes sociales; mostraban interés por comprarla, simulaban hacer una transferencia y enviaban un comprobante trucho donde aparentemente habían transferido dinero con un 0 demás por error.
Luego otro presidario realizaba una llamado simulando ser el empleado de un banco donde convencía al damnificado de reintegrar la supuesta diferencia que le fue transferida por error o de pasarle datos sensibles.
Otra modalidad era utilizar logos de empresas agropecuarias para vender rollos de alfalfa inexistentes.
El fiscal puso la mira en los presos que realizaban las estafas, en las autoridades carcelarias que permitían el funcionamiento, y en los cómplices en libertad en cuyas cuentas entraba el dinero.
Los allanamientos empezaron en septiembre de 2023 y las detenciones fueron por los delitos de estafa y asociación ilícita, viéndose involucradas en total 37 personas, incluyendo dos policías de Bell Ville que habrían alertado sobre la investigación en curso.
Ahora, con la elevación a juicio de Gavier, se inicia el proceso en el que los defensores pueden oponerse o no antes de que se autorice la audiencia.
Informe de Patricia Gatti
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