La mujer que fue agredida por un fletero en una discusión de tránsito mostró que no solo recibió daños en su celular.
Los hechos ocurrieron pasado el mediodía del viernes, en una esquina céntrica de la ciudad. La susodicha recriminó que se había tapado una rampa para silla de ruedas con un camión.
Mientras filmaba la situación con el celular, uno de los fleteros primero la asustó cuando saltó intempestivamente sobre ella, y luego le manoteó el teléfono, cortando la filmación.
La mujer aseguró que el sujeto la empujó y que le causó daños en el celular, y se dirigió a hacer la denuncia en la Unidad Judicial; más tarde se supo que la policía aprehendió al agresor por la supuesta autoría del delito de “lesiones leves”.
Luego de que muchos comentarios en redes sociales defendieran al fletero, la damnificada compartió con este medio una foto donde se evidencian las marcas físicas que le habría producido este hombre, además de un texto donde narra su versión de los hechos:

“Defender los derechos no debería doler. Pero esta vez, me dejaron marcas”
Ayer viví una situación que jamás debería haber ocurrido. Al ver que un hombre había estacionado en una rampa para personas con discapacidad —una infracción que impide el acceso, vulnera derechos y pone en riesgo a otros—, me acerqué a pedirle que la liberara.
La respuesta fue la violencia: me tomó de la ropa, me empujó, me tiró el celular al piso, y me lesionó el brazo. La persona que lo había contratado no solo no intervino, sino que se escondió, cerró todo y me dejó sola.
Hoy el agresor está detenido. Y yo, además del dolor físico, recibo mensajes violentos en redes.
Esto no es solo una agresión física. También es violencia de género. Porque me atacó por ser mujer, por alzar la voz, por no quedarme callada.
Adjunto las fotos de mis lesiones, no para impresionar, sino para mostrar la verdad. Porque lo que no se ve, muchas veces se niega.
Defender una rampa, pedir respeto, no debería terminar así. Pero lo volvería a hacer.
Gracias a quienes me acompañan. No me van a silenciar. Por mí, por las personas con discapacidad, por las mujeres, y por una sociedad que necesita ser más humana.
Discutía con fleteros que taparon una rampa y le terminaron manoteando el celular
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