Esta mañana, cuatro madres y demás familiares pidieron justicia por cinco casos que son tramitados en los Tribunales de Villa María.
Los casos
Elba Pucheta es madre de Iara Medina, niña de 12 años que murió el 20 de noviembre de 2022 cuando un conductor alcoholizado embistió el auto en el que viajaba sobre la Ruta 158, en alturas del Puente Andino.
El fiscal Bosio ya pidió la elevación a juicio y la familia Medina espera una fecha. Elba hizo especial hincapié en el miedo a que Franco Acevedo, el imputado, se fugue.
Además, estuvieron representando a los padres de Manuel Machado, joven de Arroyo Cabral quien murió de forma similar a pocos metros de Iara, sobre el Puente Andino, luego de la maniobra imprudente de un conductor alcoholizado de nombre Rolando Alves.
Celeste Torres es madre de Ramiro Díaz, joven de 18 años que murió días después de un presunto accidente laboral ocurrido en Ausonia el 3 de marzo de 2023.
Ella apunta contra el conductor del camión que atropelló a su hijo y también contra la gestión municipal. Le pide a la fiscal Companys una fecha para presentar su pericia particular y lograr imputaciones.
Mariela Lobos es madre de Laureano Guerra, un joven que fue encontrado sin vida en la zona rural de La Playosa el 8 de diciembre de 2022, luego de que salió a un boliche.
Si bien la hipótesis de la Justicia es suicidio, ella asegura que hay cabos sueltos y que su hijo fue asesinado. Al igual que con el caso Díaz, insiste con presentar su pericia particular.
Verónica Vílchez es madre de Agustina Cuzcueta, adolescente que fue atacada por una bandita rival en diciembre de 2022. El lanzamiento de un hierro provocó una caída de moto que casi le cuesta la vida.
Actualmente la joven tiene secuelas que probablemente sean de por vida. Dos de sus atacantes se encuentran detenidos por ese y otros delitos; un tercero se encuentra en libertad. Verónica denuncia que tanto ella como su familia sufren constantes acosos y amenazas de parte de la familia de los imputados.

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