La temporada de verano conlleva la reaparición de alacranes venenosos, y desde la Municipalidad de Villa Nueva publicaron pautas para prevenir picaduras.
En el hogar, se recomienda evitar la entrada de estos arácnidos colocando mallas tipo mosquitero en resumideros y salidas de cañerías, así como burletes en puertas y ventanas.
También se recomienda sacudir la ropa y las sábas, y controlar el calzado antes de ser colocado. Además, resulta clave evitar la acumulación de materiales de construcción, escombros, leña, hojarasca, etc.
Si te pica un alacrán, lo primero que hay que hacer es colocar hielo para calmar el dolor y acudir cuanto antes a un centro de salud: en Villa Nueva estos pueden ser el hospital local, el SIM del barrio Ecotec, el SIM del barrio Malvinas o el CIC del barrio Los Olmos.
Ante una picadura, no se debe presionar la herida ni intentar hacer un torniquete, ni tampoco automedicarse o intentar succionar el veneno.
Cómo reconocer a un alacrán venenoso
En la región existen dos tipos de alacranes. El que es realmente peligroso por su fuerte veneno es el Tityus trivittatus, reconocible por lo angosto y largo de sus pinzas, así como por el color generalmente más claro del cuerpo.
La otra variante que puede encontrarse, el Bothriurus bonariensis, puede reconocerse por ser de color más oscuro, de cuerpo más robusto y pinzas anchas y cortas. Además, este posee aguijón simple, mientras que el venenoso posee una suerte de “doble aguijón”.
El signo más destacado del envenenamiento por esta especie de escorpión es el dolor agudo y de alta intensidad que se produce en el lugar de picadura inmediatamente tras inyectar el animal su veneno.
El envenenamiento puede ser solo local, con gran dolor en la zona de la picadura, el que puede extenderse hacia el tronco con el correr del tiempo, sin producir daño en los tejidos en los que se produjo la picadura (independientemente del tiempo transcurrido desde la misma). En estos casos, no corre peligro la vida del sujeto picado tenazas.
Cuando existe envenenamiento generalizado, también hay dolor local, pero el veneno al distribuirse afecta diferentes partes del sistema nervioso autónomo y otros tejidos que complican el cuadro.
El picado puede mostrar cuadros de alteración del sistema nervioso autónomo, con taquicardia, dificultad respiratoria, opresión precordial, salivación, lagrimeo y temblores, entre otras, pudiendo observarse en los casos graves vómitos, diarreas y alteraciones electrocardiográficas.
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