El intendente de Villa María, Eduardo Accastello, junto al gobernador Martín Llaryora, encabezaron la inauguración de la nueva sede de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), ubicada sobre la Ruta Nacional 9, a la altura del kilómetro 552, en el ingreso desde Ballesteros.
El acto contó con la presencia de autoridades provinciales y judiciales, entre ellas el ministro de Justicia y Trabajo, Julián López, legisladores, representantes del Ministerio Público Fiscal y jefes de las fuerzas de seguridad.
La nueva base operativa contará, en una primera etapa, con más de 40 efectivos especializados, además de móviles y equipamiento táctico destinado a la prevención e investigación del narcomenudeo en la ciudad y la región.
Durante su discurso, Accastello destacó que la inauguración “marca un antes y un después en la lucha contra el narcotráfico” y remarcó la importancia del trabajo conjunto entre Provincia, municipios, Justicia y fuerzas de seguridad. En ese sentido, fue contundente: “Quien se anime a entrar a Villa María a cometer un delito sabe que va a terminar en la cárcel, porque esta ciudad no negocia la paz social de sus habitantes”.
El intendente también valoró el acompañamiento del Gobierno provincial y sostuvo que la medida fortalece el cuidado de la comunidad: “Con esta decisión histórica se protege a nuestros jóvenes, a nuestras instituciones y a toda la sociedad”, afirmó.
Por su parte, Llaryora subrayó que la inauguración responde al cumplimiento de un compromiso asumido y a una estrategia sostenida: “Es un paso concreto para enfrentar a las organizaciones criminales y sostener la paz social”, señaló.
El gobernador profundizó el tono político de su intervención y aseguró que existe una decisión clara de su gestión: “Queremos que Córdoba sea un territorio hostil para el narcotráfico. Los delincuentes tienen que saber que acá los vamos a enfrentar”, expresó.
En esa línea, explicó que la política incluye la creación de fiscalías especializadas y la descentralización operativa para que los fiscales se concentren exclusivamente en este tipo de delitos. Además, defendió medidas como la implementación de narcotests obligatorios para funcionarios: “Todos los funcionarios políticos nos hacemos el narcotest para demostrar que nadie puede estar condicionado por el narcotráfico”, sostuvo.
También advirtió sobre los riesgos de la expansión de estas organizaciones: “Cuando el narcotráfico avanza, corrompe instituciones y después es muy difícil revertirlo. Por eso lo mejor es que no lleguen”, indicó.

La base cuenta con una superficie total de más de 5.000 metros cuadrados, de los cuales 900 son cubiertos, y funcionará como centro operativo para Villa María y localidades cercanas. Dispondrá de unidades tácticas, canes detectores y equipos de investigación que trabajarán en articulación con fiscalías especializadas.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que la ubicación de la sede responde a un punto estratégico por su conectividad con rutas clave como la autopista Córdoba–Rosario, la Ruta 158 y la Ruta 4, lo que permitirá un despliegue rápido hacia distintos puntos del centro y sudeste cordobés.
La inauguración se enmarca en una serie de medidas impulsadas bajo el programa de fortalecimiento de la seguridad en la ciudad, que incluye la creación de la Guardia Local, nuevos destacamentos y la ampliación del sistema de monitoreo en accesos.
Con esta nueva infraestructura, las autoridades buscan reforzar la prevención, la disuasión y la capacidad de respuesta frente al narcotráfico, en una problemática que reconocen como compleja y de alcance regional.
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