En ocasión del Día del Médico, Villa María Ya! habló con José Trombotto (84), reconocido médico ginecólogo que se radicó en la ciudad y dirigió numerosas instituciones y organismos.
Nacido en Hernando en 1941, a los 11 años vino a vivir a Villa María e hizo el secundario en el colegio Rivadavia; allí comenzó a jugar torneos de ajedrez, una de sus pasiones, y terminó siendo campeón provincial juvenil en esta materia con 15 años, en un campeonato disputado en La Carlota.
Egresado del secundario con esa misma edad, se trasladó a Córdoba para estudiar medicina en la UNC. “La idea era hacerle bien a la gente, me gustaba ser solidario, y la medicina era el paso justo para entregarme a esa situación”, comentó al respecto.
Con servicio militar obligatorio de por medio, se graduó a los 23 años y comenzó a ejercer en el Hospital de Río Primero, donde atendía a gente proveniente de pequeños pueblos de la zona: “Había muchos dispensarios en pueblitos con mil o dos mil habitantes, y tenía que recorrerlos”. Al mismo tiempo, se especializó en ginecología en el Hospital Rawson y en la Maternidad Provincial, viajando día por medio a Córdoba capital.
Pero al poco tiempo volvió a Villa María en base a la oportunidad de trabajar en la Clínica Integral, y aquí se instaló; luego pasaría también por la Marañón y por la Clínica Central, donde ejerció hasta que se jubiló. “Por una razón de salud mía tuve que dejar de ejercer cuando se cumplieron los años necesarios para jubilarme”, comentó mientras su esposa Estela aprovechaba a meter bocadillos para que ningún detalle pase por alto.
Militante radical desde joven
Proveniente de familia radical, José se interesó en la política desde muy joven y se afilió a la UCR. En Villa María, comenzó a militar junto a otros adolescentes de la mano de nada menos que Amadeo Sabattini.
“Cuando tenía 14 años tuve la oportunidad de conocer al Dr. Sabattini junto a otros amigos del Rivadavia, y nos reuníamos en un comité que nos preparó en una casa suya sobre la calle Entre Ríos, donde hacíamos una especie de ateneo y aprendíamos bastante. Una vez por semana él se reunía con nosotros y nos enseñaba”, contó Trombotto.
En pleno 1955, faltando poco para que se terminara ese primer período de gobierno peronista mediante un golpe militar, eran usuales las pintadas y los carteles que pedían “muerte a Perón” o también contra Evita.
“El Dr. Sabattini nos decía que no atacaramos, que no hicieramos demostraciones de odio contra los demás políticos. En aquella época se utilizaba mucho ser peronista o antiperonista, como ahora también. Muchos radicales tenían el defecto de herir gravemente a los peronistas, y viceversa también. Amadeo nos decía que si íbamos a pegar carteles lo hicieramos con espíritu de creación, no de destrucción”, comentó sobre el ex gobernador provincial que tuvo el ofrecimiento para ser vicepresidente de Perón, pero fue declinado.
Más adelante tendría otro cruce con el radicalismo ilustre cuando vivió juntos a los hermanos Martín y Leandro Illia, cuando todos estudiaban en la UNC, siendo estos dos hijos del por entonces presidente en curso Arturo Umberto.
Además se dio la casualidad que Martín estudiaba medicina, solo que era un año más chico, por lo que José le prestó durante toda la carrera los libros que ya había usado: “No solamente se los prestaba, sino que se los quedaba”, comentó entre risas.
“Seguramente él que tenía una filosofía bastante parecida a la mía se los habrá prestado a otros, así que anda a saber donde terminaron esos libros. Pensaba como yo, lamentablemente falleció muy joven por un tumor maligno. Su hermano Leandro estudió abogacía y aún vive en Buenos Aires”, agregó.
Dirigente en un sinfín de instituciones
Cuando volvió a Villa María ya siendo un médico profesional, José Trombotto fue invitado (según él mismo contó) a presidir distintas organizaciones: primero fue en el club Casino Español (en el edificio que se encuentra junto al Concejo Deliberante) durante dos períodos, y ahí nomás en el Círculo de Ajedrez que funcionaba allí mismo, donde volvería a obtener trofeos ahora como dirigente, por ejemplo una Copa Challenger por ser campeones cinco años seguidos junto a los hermanos Aldo y Raúl Calneggia.
Fánatico de las carreras de caballos (mientras se hizo esta entrevista el televisor tuvo todo el tiempo sintonizada una de ellas), fue también convocado para dirigir el Jockey Club de Villa María; allí fue presidente 6 períodos consecutivos, un total de 12 años, más otros 6 años siendo vocal.

Trombotto también sería presidente durante dos períodos del Círculo Médico de Villa María, donde obtuvo alguno de sus mayores orgullos: “Construímos el edificio más alto de Villa María, y lo fue por muchos años”, refiriéndose a la torre de 10 pisos que se encuentra sobre la calle Buenos Aires, entre San Martín e Yrigoyen. Además, en esa época los médicos de la ciudad tuvieron vacaciones pagas por una semana en Mar del Plata y/o en lugares de las sierras cordobesas: “Solo tenían que pagar el seguro”, dijo José.
Por este puesto fue delegado departamental en la Federación Médica de Córdoba, ente en el cual luego sería elegido secretario durante 6 años. Ahí participó de la creación del Instituto Nacional de Servicio de Salud para Jubilados y Pensionados, una especie de antecesor del PAMI.
“Me pareció una cosa muy buena y solidaria. Muy apropiada para la gente de la tercera edad, tenía atención de todo tipo, con medicación y profesionales de todos los tipos, no solo médicos, también fisioterapeutas, kinesiólogos, enfermeros, psicólogos”, sostuvo.
En esas épocas de última dictadura militar, fue llamado para ser presidente de la Federación de Entidades Profesionales Universitarias de Córdoba (FEPUC). En este contexto fue que en 1981 organizaron una reunión con todos los profesionales de la provincia e invitaron a los ex presidentes Arturo Umberto Illia, Ítalo Luder (provisional por licencia de Isabelita en 1975) y Arturo Frondizi (este último no fue pero envió un telegrama apoyando la causa).
“Fui llamado a ser dirigente de muchas organizaciones, no sé si por capacidad o por suerte”
“Tuvimos oportunidad de hacer el primer encuentro interprofesional, de carácter gremial y democrático. Invitamos a los ex presidentes que estuviesen vivos y no exiliados. Esto tuvo trascendencia nacional y a partir de allí se empezó a hablar de que el país debía volver a la democracia, de que tenía que haber elecciones”, contó José.

Como dato curioso, sus vocales en la FEPUC eran Ramón Mestre y Eduardo Angeloz, ambos ex gobernadores radicales de Córdoba. “Eran mis ayudantes, sobre todo Mestre, de vez en cuando aparecía Angeloz”, recordó.
En ese momento lideraba la Junta Militar Roberto Eduardo Viola, quien sería sucedido ese mismo año por Leopoldo Fortunato Galtieri. “Los militares no querían soltar el poder, e hicieron el lío con Las Malvinas, que fue una barbaridad, tirarse contra los ingleses y matar a un montón de chicos. Estaban desesperados por la fuerza que le hicimos los gremios, no solo los profesionales sino en general”, agregó.
Trombotto llegaría a ser al mismo tiempo secretario de la Confederación Médica Argentina, secretario de la Liga Argentina del Jockey Club y secretario de la Conferedación General Profesional, “la CGP, que vendría a ser la CGT de los profesionales”, explicó. “Iba a Buenos Aires y tenía tres tipos de reuniones”, añadió nuevamente entre risas.
“Las gestiones uno no las hace solo, tuve la suerte de que en todos los lugares tuve un montón de gente que me apoyó”
Jockey, ajedrez, política, medicina… también radio, tango y docencia
José también supo tener un programa en Radio Villa María, donde sobre todo se dedicaba a pasar tango y comentar sus conocimientos sobre el género, aunque según dijo tampoco faltaba la temática turf/hípica e incluso a veces narraba las noticias.
Además, dio clases de Salud Pública y Medicina Preventiva en el INESCER, terciario que se dictaba en el edificio del colegio primario Dr. José Bianco. Sobre esta temática también escribió un libro.
¿Referentes en la medicina y en el radicalismo?
“Referente radical Alfonsín, lejos. Era un tipo sincero y cabal que creo nunca le mintió a nadie, nunca robó nada. A lo mejor no gestionó, pero las gestiones no las hace uno solo; yo te puedo contar que las gestiones nunca las hice solo, te conté un montón de actividades pero tuve la suerte de que en todos los lugares tuve un montón de gente que me apoyó y que me hacían sentir uno más, nunca solo, y no me sentía el dueño, era el participante de un grupo”, respondió el entrevistado.
“En el Casino Español tuve un escribano que se llamaba Fiol, que después fue diputado radical. Tan honesto era Fiol que renunció a la jubilación de diputado. De Fiol no me puedo olvidar”, añadió, e inmediatamente volvió a Sabattini: “Sabattini está al lado de Alfonsín, son los dos tipos grandes que hubo radicales”.
Sobre los médicos, nombró a dos: “El cirujano que me enseñó a operar, el Dr. Carlos Aguirre, profesor de medicina quirúrgica, descendiente del famoso Mirizzi, Aguirre era su sucesor”.
Y luego agregó: “José Corigliano fue el médico de Villa María. Lo llamaban desde la casa más humilde o desde la más rica y no le importaba la hora ni el día ni nada, tenía un don y un espíritu de trabajo, era un laburante de la medicina. Había que tener el espíritu de José”.
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