Una vecina de Hernando reclama una respuesta a la Cooperativa de Obras Servicios Publicos Y Sociales De Hernando Limitada de la ciudad por los importantes daños estructurales que, según denuncia, sufrió su vivienda luego de una obra realizada por la entidad en las inmediaciones de su propiedad. La mujer asegura que debió abandonar su casa, afrontar gastos de alquiler y otros costos derivados de la situación, mientras hasta el momento no recibió una solución que le permita regresar a su vivienda.
Alejandra Marisel Oyarzabal, propietaria y residente del barrio Belgrano, donde se encuentra el inmueble, se comunicó con la redacción para hacer público su reclamo y acercó documentación que, según sostiene, respalda lo relatado. Entre el material enviado se encuentra un informe elaborado por un arquitecto en el que se documentan los daños observados en la propiedad y una carta documento intercambiada con la cooperativa.
De acuerdo con el relato de la vecina, la problemática comenzó en agosto del año pasado, luego de que la Cooperativa realizara un cambio de poste en la vereda de la vivienda. Oyarzabal sostiene que antes de la intervención no había registrado problemas estructurales en la propiedad, donde llevaba 11 años viviendo.
La vivienda se encuentra ubicada junto a un canal y, según explicó Oyarzabal, la obra se realizó a escasa distancia de la propiedad. La vecina señala particularmente la utilización de maquinaria de gran porte y sostiene que, a partir de esos trabajos, comenzaron a aparecer grietas y deformaciones en diferentes sectores de la construcción.
“Empezó con una pequeña grieta y a los 15 días se abrió todo”, relató la mujer, quien asegura que el uso de maquinaria pesada durante los trabajos provocó movimientos y vibraciones que terminaron afectando la estructura de su casa.
Ante el avance de los daños, la propietaria recurrió a un arquitecto para dejar constancia del estado de la vivienda. En el informe ocular elaborado por el profesional se registran distintas patologías estructurales y se advierte sobre la necesidad de realizar reparaciones para evitar un deterioro mayor.
El documento señala que la orientación de las grietas permite observar un asentamiento del terreno y plantea que las vibraciones habrían generado un reacomodamiento de distintas partes de la construcción. Entre las recomendaciones se incluyen la realización de medidas estructurales, el refuerzo y reparación de las áreas afectadas, la alineación de las aberturas y la corrección de las pendientes de los pisos.
A raíz de la situación, Oyarzabal asegura que en octubre del año pasado tuvo que abandonar su vivienda y comenzar a alquilar otro inmueble. Según contó, actualmente debe afrontar un alquiler de alrededor de $400.000 mensuales, además de continuar pagando servicios de la vivienda afectada.
“Yo no quiero que me den plata, no me quiero hacer millonaria. Quiero que me solucionen el problema de mi casa para poder ir a vivir de nuevo”, manifestó.
La vecina también relató que, después de dejar la propiedad desocupada, sufrió varios robos. Según su testimonio, ingresaron en tres oportunidades al departamento ubicado en la parte posterior de la vivienda y también sustrajeron pertenencias que habían quedado en un lavadero.
Oyarzabal sostiene que realizó reclamos ante la Cooperativa de Obras Servicios Publicos Y Sociales de Hernando, para obtener una respuesta por los daños, pero afirma que hasta el momento no recibió una solución concreta. La mujer también contó que inicialmente recurrió a un abogado para avanzar con el reclamo, aunque las dificultades económicas le impidieron continuar afrontando los gastos del proceso.
Como parte de la documentación acercada a la redacción, la vecina presentó además una carta documento enviada a la cooperativa en la que plantea su reclamo y solicita que se atienda la situación generada a partir de los daños que denuncia en su propiedad.
Desde su perspectiva, existe una relación directa entre la obra ejecutada junto a su vivienda y la aparición de las patologías estructurales que posteriormente fueron documentadas por un profesional. La mujer sostiene que antes de los trabajos nunca había tenido problemas de grietas ni inconvenientes similares en la construcción.
La situación también tuvo consecuencias personales para Oyarzabal. Según manifestó, el conflicto y la incertidumbre respecto del futuro de su vivienda afectaron su bienestar y actualmente se encuentra realizando tratamiento psicológico y fue derivada para recibir atención psiquiátrica.
“Necesito una solución para poder irme a vivir de nuevo a mi casa”, expresó.
La vecina decidió recurrir a los medios ante la falta de una respuesta que, según afirma, le permita resolver el problema y regresar a la vivienda en la que residió durante más de una década.
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