Una insólita situación se registró ayer por la tarde en barrio Güemes, ya que un tarro de pintura se abrió dentro de un automóvil estacionado, manchando al vehículo en sí y dejando un reguero blanco sobre la carpeta asfáltica.
El hecho tuvo lugar en calle Salta al 100 y fue dado a conocer por un lector de Villa María Ya!, quien afirmó haber sido alertado de la situación por dos jóvenes, quienes lo contactaron pensando que era el propietario del vehículo.
“Pusieron un tarro de pintura entre el asiento de atrás y el del conductor, por lo que se habría apretado y destapado”, relató el testigo de lo sucedido, adjuntando fotografías del momento. “Fue esta mañana, porque anoche no estaba”, aclaró.
Finalmente, señaló: “Se ve el rastro de pintura que va por la calle, y lo ha dejado ahí y sigue perdiendo pintura”. Cabe destacar que no trascendió si esta desafortunada situación ya logró ser resuelta, aunque se presume que una vez solucionado el incidente, el dueño del rodado deberá hacer una importante inversión en tapicería.
Información de servicio:



